CRISTO NOS HIZO LIBRES!

Jesús pagó un alto precio en la cruz del Calvario para darnos libertad. Esto significa que todas las cadenas que nos mantenían cautivos y atados al pecado, fueron rotas, y que ya no tenemos relación alguna con las tinieblas.

Sin embargo, en estas fechas decembrinas, muchos cristiano sucumben ante las tentaciones del mundo, siendo atraídos nuevamente hacia los vicios y el pecado, haciendo nulo el pacto de la cruz para su vida y pisoteando la sangre de Jesús. De esta manera, vuelven a ser cautivos y esclavos del pecado y de aquello de lo cual habían sido liberados.

La libertad en Cristo, no es libertinaje. Él no nos liberó para que hiciésemos lo que nos place, sino aquellos que es justo, recto, bueno y puro, sin sentirnos acusados ni señalados por nuestro pasado. Esa es la verdadera libertad.

Cuidémonos de las tentaciones, y procuremos mantener la santidad y nuestro testimonio!