Hay personas que son modelos de Cristo en esta tierra. Hombres y mujeres piadosos y temerosos de Dios que son de ejemplo para las vidas de muchos de nosotros.

Nuestros pastores y líderes suelen ser estas personas. Nonos fijemos en sus defectos o fallas, debemos ver en ellos su buena conducta e imitar su fe.

Debemos procurar manifestar todo lo que nuestros pastores y líderes tengan de Dios, y esto lo logramos cuando reconocemos su manto y su ministerio.