Que ninguno oprima, ni engañe en nada a su hermano.
1 Tesalonicenses 4:6
La Palabra de Dios nos enseña que al final de los tiempos el amor de muchos se enfriará, por lo tanto no es debería extrañarnos la frivolidad con que muchas personas se conducen hoy en día.
Nosotros como cristianos, debemos mostrar el amor de Dios y ser diferente al resto de las personas.
Por ejemplo, si somos patrones, mostrémonos nobles y justos para con las personas que están trabajando para nosotros, dándole a cada cual lo justo que merece por su labor.
Si somos empleados, trabajemos honradamente, sin trampas, y haciendo uso de nuestro tiempo en lo que a nuestra labor se refiere.
Si eres extranjero en un país, se dé bendición para esa tierra que te está acogiendo, si ves al extranjero, no te aproveches de él, antes tiéndele la mano.
Si tienes buena posición, no menosprecies al que no tiene, no lo oprimas ni lo humilles.
Nosotros con nuestro ejemplo, podemos cambiar la mentalidad a las personas que tenemos alrededor, y ser de ejemplos a la sociedad.