Renacer es un verbo que se define como volver a nacer, aflorar, emanar, germinar, originarse, emerger, brotar, empezar, aparecer o venir al mundo, muy común en la parte interna o también del vientre materno, se puede emplear también en sentido figurado.

ES NECESARIO PARA ENTRAR AL REINO DE DIOS:

El es santo, y nos es necesario morir y tener la vida de Cristo para poder acceder al reino de Dios.

Juan 3:3-7dice:

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.

¿PARA QUE DEBEMOS MORIR?

Juan 12:24-26 cita:

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.

¿COMO MORIR AL VIEJO HOMBRE?

En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4:20-24).

La palabra despojaos en este versículo, significa esencialmente “alejar” o “renunciar a”. Pablo estaba enseñando a los miembros a alejar su viejo hombre —la forma natural egoísta y pecadora en que pensamos y actuamos en este mundo de maldad.

Porque es engañoso:

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá (Jeremías 17:9).

Incluso nos puede convencer de que no necesitamos cambiar o que el camino de Dios es muy duro.

Porque se opone naturalmente a Dios y sus leyes

Por lo que los nombres de la carne son enemigos contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden (Romanos 8:7).

Porque produce obras de la carne.

Como lo dice Pablo en Gálatas 5:19-21: “las obras de la carne”, incluye adulterio, iras, celos, envidias y borracheras.

Porque nos desvía de la dirección de Dios:

Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.  Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,ni deis lugar al diablo.El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. (Efesios 4:25-32)

 Pablo explica cómo podemos despojarnos del viejo hombre y nos dice que debemos ir en dirección contraria de la que hemos llevado hasta el momento. Ésta es una descripción de lo que es el verdadero arrepentimiento.

Veamos otra carta de las de Pablo para ver dónde habla de esta “muerte”. Él escribió en Colosenses 3:2-3: “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”.

TENDREMOS RECOMPENSA DE UNA ESPERANZA VIVA (1 PEDRO 1:3-5)

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.