Benignidad se refiere a los valores de algo o alguien que es considerado bueno en su esencia.

La palabra benigno deriva del latín benegnus compuesto por los vocablos bene que significa “bueno” y genus que indica “nacido”, por lo tanto etimológicamente significa que es algo concebido o creado para el bien.

Benignidad en la biblia

La benignidad en la biblia se refiere a un comportamiento ejemplar de todo cristiano, proclamando gracia, ternura y compasión.

Los valores cristianos muestran excelencia en su comportamiento en virtud de su benignidad, demostrando amabilidad, integridad y gentileza con sus prójimos, sin crear distinciones. Asimismo, la persona permite ser moldeado por la benignidad del Señor y, así cumplir su palabra.

Es una de las cualidades de Dios:

Lucas 6:35

35 Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es benigno para con los ingratos y malos.

Mateo 5:45

45  para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que sale de su sol sobre malos y buenos tiempos, y que se pasa sobre los justos e injustos.

Por ejemplo, Jehová “hace salir su sol sobre inicuos y buenos y hace llover sobre justos e injustos”.

Así pues, incluso quienes no reconocen que Jehová los ha creado se benefician de todo lo que él ha suministrado para la vida y disfrutan de cierto grado de felicidad. Benignidad es amar sin hacer acepción de personas ni de circunstancias. Tiene que volverse parte de nuestra naturaleza.

En el capítulo 3 del libro de Génesis donde habla de la caída del hombre, Dios mostró su carácter benigno para con Adán y Eva, los cuales salieron a su encuentro cubiertos con hojas de higuera (casualmente la misma plata que representa maldición según la parábola de la higuera estéril), y les hizo túnicas de piel (representando al Cordero Inmolado Jesús, que sería el puente de vuelta del hombre a los brazos de Su Creador), supliendo desde ese momento su necesidad. Esto es benignidad.

Jesús mismo fue un manifestante de la benignidad, que aun cuando lo ultrajaron e insultaron en la cruz, él decía Padre perdónalos porque no saben lo que hacen (Lucas 23:24).

Ahora bien, como vemos en el libro de Gálatas 5: 22-23

22  Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23  mansedumbre, templanza; contra cuentos cosas no hay ley.

Los árboles se deben cultivar para poder llevar frutos. Por eso, como buenos árboles, demos buenos frutos cultivando la semilla del amor.